El bombo se puso juguetón a la primera

El bombo de los números.
El bombo de los números. / Efe
  • Dos bolas se salen del bombo en la primera tabla y se desata la confusión entre los funcionarios y los niños

Cinco horas de sorteo y más de 2.300 millones de euros dan para muchas anécdotas. El sorteo del Gordo de Navidad, el acontecimiento más esperado por todos los españoles que quieren hacerse millonarios en un día, tiene todos los años una cara b.

Nerviosismo en la sala. Las bolas tienen que salir de una en una. Pero cuando eso no ocurre, el nerviosismo cunde. En el cuarto alambre de la primera tabla, justo después de que saliera el primer cuarto premio del sorteo, el bombo se ha puesto juguetón. En un momento, dos bolas han salido a la vez, creando la confusión entre los funcionarios que controlan el sorteo y los niños que cantan. Finalmente, la situación se ha resuelto como lo hubiera hecho el rey Salomón: un número se ha cantado, otro se ha metido dentro del bombo otra vez y a seguir como si no hubiera pasado nada.

Todo queda en familia. Aunque no es la primera vez que ocurre, siempre resulta curioso que dos hermanos canten, mano a mano, en el Sorteo de Navidad. Así ha sucedido en la cuarta tabla, cuando los hermanos Isaac Patricio y Aroa Patricio han sido los encargados de dar la suerte. Isaac ha cantado los números y Aroa, los premios. El principal, un quinto premio, el 19152.

Las inundaciones también trajeron suerte. Los supersticiosos tienen un motivo más para seguir creyendo en esos tópicos de la Lotería de Navidad que muchos consideran absurdos. En este caso, en ese que dice que los premios tocan en pueblos asolados por alguna desgracia. Pero el caso de San Pedro del Pinatar, en Murcia, desmiente cualquier atisbo de racionalidad. En este municipio de 24.000 habitantes la administración conocida como 'El Perolo' vendió algún décimo de los tres primeros premios: 59444, 22259 y 19152. En general, la Región de Murcia fue una de las más afortunadas en el sorteo.

Un rostro conocido. La lotería suele tocarle a gente anónima, pero a veces, una cara conocida se cuela entre los premiados. Es el caso de la presentadora del tiempo de Telemadrid Elena Miñambres. Conocida en toda España por haber presentado antes el tiempo en Cuatro o en 13TV, la periodista ha ganado un buen pellizco con el 66513.

"Ya nos ha tocado la lotería". En la vida está claro que no todo es el dinero. Y si no, que se lo digan a los vecinos de la localidad burgalesa de Lerma. Un niño de 10 años ha sido localizado esta martes por mañana junto al río Arlanza, a su paso por el municipio, después de pasar diecisiete horas desaparecido de su domicilio, al que no regresó tras salir de clase a las 15:30 del miércoles. La alcaldesa, Celia Izquierdo, ha mostrado su alegría con una frase muy apropiada para estas fechas: "A nosotros ya nos ha tocado la lotería".

Villaviciosa, del cine a la suerte. Una de las películas más exitosas de la temporada se llama 'Villaviciosa de al lado' y su argumento se centra en cómo cambia un pueblo cuando le toca la lotería. Como a veces la naturaleza imita al arte, resulta que en el sorteo de Navidad de este jueves, una de las poblaciones agraciadas ha sido la Villaviciosa de verdad, la de Asturias. La Administración número 1 de la villa ha vendido un décimo del 19152, uno de los quintos premios.

Los níscalos más afortunados. Los productos de la tierra alcanzan estos días en Navidad precios desorbitados, pero seguro que ninguno llegará a los 20.000 euros que vale la bolsa de níscalos que un agricultor de Artenara, en Gran Canaria, regaló el miércoles por la noche al lotero del pueblo. A cambio, se llevó un décimo del 59444, agraciado con uno de los cuartos premios del Sorteo Extraordinario de la Navidad, ha explicado a Efe el responsable de la oficina de Loterías de Artenara, Antonio Espada. "Llegó anoche, cuando estábamos a punto de cerrar, pasadas las 19.30. Vino a traerme unos níscalos. Me dijo: toma, para que los pruebes este año", ha explicado Espada. Y ya que estaba en la administración de loterías, el hombre se animó a comprar un décimo de Navidad. "Cuando le di el décimo y vio que terminaba en 444, me dijo: ¡Vaya número más feo que me has dado, este no toca ni en broma!", recuerda todavía divertido Antonio Espada. El lotero posiblemente cenará hoy unos ricos níscalos. Su amigo podrá canjear ese número tan feo por 20.000 euros.